lunes, 27 de marzo de 2017

Reseña: Coraline de Neil Gaiman

Título: Coraline
Autor: Neil Gaiman
Páginas: 162

Editorial: Salamandra
Sinopsis: Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante. Sin embargo, hay ciertas diferencias que llaman su atención: la comida es más rica, los juguetes son tan desconocidos como maravillosos y, sobre todo, hay otra madre y otro padre que quieren que Coraline se quede con ellos, se convierta en su hija y no se marche nunca. Pronto Coraline se da cuenta de que, tras los espejos, hay otros niños que han caído en la trampa. Son como almas perdidas, y ahora ella es su única esperanza de salvación. Pero para rescatarlos tendrá también que recuperar a sus verdaderos padres, y cumplir así el desafío que le permitirá volver a su vida anterior.
       Hace mucho tiempo que tenía pendiente este libro, y gracias a la lectura conjunta del mes de marzo del Club de Lectura Refugio de libros (pueden clickear para chusmear un poco, o sumarse, no hace falta que tengan blog ni nada) pude darle la chance. Había visto la película varias veces, pero nunca tuve la oportunidad de leerlo así que estoy más que contenta con haberlo hecho.
 Para los que no conozcan la historia, Coraline Jones es la protagonista, una niña que se muda con su familia al primer piso de una casa muy, muy antigua. Como es exageradamente grande, la comparten con otras personas (dos mujeres) que viven en la planta baja y un anciano que vive en el piso de arriba. Sus papás tienen una vida bastante ajetreada, por lo que muchas veces no le prestan la atención suficiente. Esto la lleva a buscar maneras de entretenerse, explorando la casa. En esa búsqueda se encuentra con una puerta, la decimocuarta, que no se puede abrir. Cuando finalmente encuentra la llave que la abre, junto a su madre descubren que -aparentemente- no hay nada del otro lado, más que una gran pared de ladrillos rojos. 
 Un día, descubre que hay algo más detrás de esa puerta. Y a pesar de que sabe que no debería averiguar qué se esconde allí, lo hace de todas maneras. ¿Qué descubre del otro lado?, un mundo alternativo, con cosas alucinantes que nunca jamás se hubiera imaginado. 
 Tengo claro que este libro es infantil, quizás para niños un poquito más grandes -puede que de unos diez, once años- pero definitivamente no es juvenil. Por lo tanto no pecaré de analizarlo como tal, erróneamente. Y debo admitir que como libro infantil que es me fascinó completamente. Es de terror y fantasía, y el autor logra fusionar ambas cosas de una manera muy equilibrada; ese aire gótico que lo caracteriza también está en cada página, desde el comienzo. Se ve reflejado en las descripciones de los lugares y muebles de la casa, en la climatización, y más que nada cuando aparece ese mundo fantástico ante los ojos de Coraline: frío y nebuloso, oscuro.  
 Coraline es una niña muy curiosa, pero en serio muy curiosa. Siempre está buscando algo que pueda entretenerla, como todo chico, claro está. No es que no tenga miedo en varias escenas del libro en las que debería tenerlo, pero sí actúa a pesar de él, lo cual la convierte en una niña más que admirable. Es muy interesante ya que para ser tan pequeña tiene una personalidad y osadía muy marcadas. Su valentía la caracteriza como una de las protagonistas pequeñas más destacadas.
“Coraline lo pensó detenidamente y luego tomó el lápiz y el papel y se dedicó a explorar su casa.
Encontró el termo de agua caliente, que estaba dentro de un armario de la cocina. 
Contó todas las cosas de color azul: ciento cincuenta y tres.
Contó las ventanas: veintiuna. 
Contó las puertas: catorce”.
 Los papás de Coraline no aparecen demasiado en escena a decir verdad, pero lo cierto es que no me cayeron muy bien, especialmente su padre. No creí que hiciera falta tratarla con desdén en muchos momentos, incluso sentí que él la despreciaba, porque de otra manera no me explico cómo la trataba así...como si fuese una piedra en su zapato y le estorbara de sobremanera.  
 Hay otros personajes secundarios, pero no menos importantes, como las mujeres que viven en la parte baja de la casa: la señora Spink y Forcible, el gato negro o el anciano loco. Todos tienen un papel fundamental en la obra, ya que serán quieren ayuden a Coraline y le den algunas pistas ocasionales sobre todo lo que ella desea saber. Todos los personajes (incluyendo a la protagonista) se caracterizan por ser extravagantes y raros, es un aspecto que es muy propio del autor, según leí. No sólo en lo que respecta a sus personalidades, sino también su aspecto físico, sus gustos y su forma de expresarse.
 La pluma de Gaiman me pareció muy sencilla, justa y con ese dejo siniestro que tanto me atrapó. Todo sin resultar enredado en demasía, lo que lo volvería una lectura de difícil comprensión para el niño lector. Por ello me quedé con un buen concepto del autor, por su increíble manera de narrar en tercera persona las sensaciones de una pequeña curiosa y un mundo surrealista y mágico. 
 La fantasía estuvo presente en cada capítulo, lo cual me parece algo muy difícil de lograr. Lo bueno de los libros de esta categoría es que se puede jugar un poco más con los elementos fantásticos, ya que, al ser para los más pequeños, no es necesario crear una trama demasiado rebuscada. Y esto fue lo que más me sorprendió del autor: su narración era simple pero no vacía, ni llana. Era como leer esos cuentos de terror para chicos, pero mezclado con una novela rocambolesca. Por esto es que me quedé sorprendida para bien, porque me gusta mucho el estilo gótico en libros y películas, pero este además de ser original, tiene toques de terror y partecitas que pueden causarte escalofríos. Su esencia se mantiene de principio a fin, lo que lo hace único. Sin contar que es un libro bastante corto, y una vez que lo empezás, no podés parar hasta terminarlo.
 Me encantaría de verdad, poderles hablar más de ese mundo fantástico paralelo que nos presenta el autor, pero el descubrimiento de Coraline es el corazón de la novela y no me gustaría develarles demasiado y arruinarles la sorpresa. Sí me atrevo a recomendarles la película, que es maravillosa e ilustra de una manera muy fiel, ahora que la conozco, a la obra tan magnífica de Neil Gaiman. Demás está decir, que quedé maravillada con el libro, y que no se detengan por el público hacia el que parece estar dirigido...porque les fascinará a cualquier edad, ¡corran a leerlo! 
 “La niebla se cernía como la ceguera en torno a la casa. Subió lentamente las escaleras que conducían a su piso, y luego se detuvo y miró a su alrededor. En la niebla había un mundo poblado de fantasmas. ¿Estaría allí el peligro?, se preguntó Coraline para sus adentros. Parecía emocionante, no algo malo, sino todo lo contrario”.
5/5

domingo, 26 de marzo de 2017

Reseña: Romance a la carta de Olga Salar

Titulo: Romance a la carta
Autora: Olga Salar
Editorial: Versátil

Sinopsis: Brian Mosley domina a la perfección el tiempo y las cantidades exactas necesarias que hay que utilizar en la cocina para convertir un sencillo plato en una obra maestra culinaria. Lamentablemente su incapacidad para medir los tiempos en la vida real, y llegar puntual a las citas, le convierte en el novio desastre que ninguna mujer sueña con tener. La única esperanza que le queda es dar con una fémina lo suficientemente segura de sí misma como para que no le importe que le hagan esperar, o que se olviden de ella por completo. Lo curioso será que una vez que Pamela haga acto de presencia los defectos del chef desaparecerán como el volumen de un suflé al salir del horno.
      Solamente ver la portada de este libro fue motivo suficiente para querer leerlo enseguida. Me dio mucha curiosidad ya que nunca leí una novela de este tipo o con esta temática. 
 La historia tiene como protagonistas a Brian y Pamela, quienes se conocen mediante un amigo de él, que les concierta una cita a ciegas. Nada parecía ayudar a que las cosas se pusieran en orden en la vida de Brian, y la cita era de antemano poco prometedora porque él es incapaz de sostener una relación seria en el tiempo. Pero cuando se conocen (sin darse cuenta hasta último momento), todas las reglas se rompen, y lo que antes parecía premeditado toma un giro inesperado. 

 No sé por qué, pero esta obra me sonaba a una de esas que mínimo te sacan un par de carcajadas, porque vi en su portada y sinopsis ese aire desenfadado y jovial. ¡Y así fue! Tal cual lo supuse, la trama es una especie de comedia romántica, con algunos matices tragicómicos que le sientan de maravilla. La historia entre los protagonistas se cuece de una manera muy dulce y para nada forzada, a pesar de que el libro cuenta con pocas páginas para contárnoslo.
 Brian Mosley es un hombre que trabaja de segundo chef en la cocina del Pink Flamingo, un famoso restaurante que, siendo de la talla que es, le demanda muchísimo tiempo. Esto sumado a que él es un obsesionado con el trabajo, que deja todo por cumplir con su labor, le trae bastantes complicaciones en lo que respecta a su vida personal (y las relaciones que tiene con los demás, especialmente sentimentales). Siempre llega tarde a sus citas, y a veces hasta ni aparece y luego da una explicación, o mejor dicho la explicación por defecto: el trabajo le consumió todo el tiempo que le quedaba, u otras similares como que no podía salir más temprano porque es muy responsable, o que se tuvo que quedar hasta más tarde para asegurarse de que todo marchase a la perfección. Su personalidad es bastante retraída, hasta diría que un poco torpe por momentos, pero es debido a su timidez y sus malas experiencias.
 Pamela es sexy e inteligente, pero no del tipo mega intelectual que se la pasa con la nariz entre libros, sino de un modo que hace volver locos a los hombres. Tiene un humor bastante ácido, lo que la vuelve una mujer chispeante y que resalta en cada sitio al que va. Trabaja como maquilladora en un teatro, y se lleva bien con todos sus compañeros, ya que es muy agradable. Estuvo bastante bien predispuesta a la hora de conocer su cita, y aunque de entrada empezó todo mal -como era de esperarse-, le dio el espacio para que se explicara y pudieran avanzar hacia algo más.
 Ciertamente ambos no tienen muchas cosas en común, pero dicen que los opuestos se atraen así que en apenas un encuentro logran tener tal afinidad, que parece que se conocieran desde siempre.
“—Lo que siento es haber llegado tarde.
 —Yo creo que no. Creo que no lo sientes en absoluto. Es más, estoy segura de que lo has hecho adrede. Y lo que más me molesta es que hayas decidido demostrarme que no te interesa quedar conmigo de este modo. Habría sido más rápido que lo dijeras con palabras, y créeme, igual de efectivo”.
 Sobre los personajes ya les conté un poco, pero me voy a detener a hablar un poco más sobre Brian. Creo que al comienzo su actitud para con las mujeres era bastante fuera de lugar; no solo porque las dejaba plantadas, sino que en el momento en que se tenía que disculpar, lo hacía excusándose en exceso. Y creo que era como lavarse las manos un poco, porque, si bien él no es administrativo en el lugar donde trabaja y sólo sigue órdenes, tampoco es que alguien lo obligaba a quedarse horas extras para cuidar de cada detalle y que cada cosa quede en su lugar. Por esto empecé algo desconcertada con él, no sabía si me gustaría como personaje masculino, pero con el pasar de las páginas logró convencerme por completo. Se fue volviendo más desenvuelto, y menos infantil. Más seguro de sí mismo, a pesar de llevarse varios chascos en sus amoríos anteriores. 
 Lo que más me gustó del libro es que ese toque divertido no se limitaba solamente a los diálogos entre los personajes. La autora apostó un poco más y aprovechó la temática para sacarle hasta la última gota de jugo. Ya sea por el lado culinario mencionando comidas, recetas o ingredientes espectaculares, o por el de las obras de teatro que se hacía referencia a muchos ensayos/obras reales y clásicas, lo cual valoré muchísimo. Respecto a lo primero, destaco firmemente que haya, a cada inicio de capítulo, un consejo o indicación sobre cocina (cómo conservar más tiempo ciertos alimentos, cómo cocinarlos, etc.), me pareció muy original y es lo que le dio un toque especial, distintivo a la novela.
 La narración es muy fluida, para nada pesada. Me sorprendió que al ser una novela corta, los hechos se desenvolvieran de una manera tan paulatina y no forzada (como me suele pasar con libros que no son muy largos, y no tienen la sustancialidad suficiente). Destaco la caracterización de los personajes y los diálogos tan creativos, plagados de sarcasmo y mucho humor. Además, al final la autora añade algunas recetas muy sencillas y de lo más variadas para que tomemos nota.  
“—¿No te gusta Shakesperare? —aventuró ella, con un tono de reproche en su voz.
—Soy inglés. Claro que me gusta Shakespeare. Sería tan antipatriótico como preferir el café por encima del té —bromeó.
—En ese caso me alegro de no ser inglesa —le siguió la broma—,  soy adicta al café y el té me parece muy aburrido. Sobre Shakespeare no tengo ninguna queja”.
4/5

viernes, 24 de marzo de 2017

Reseña: El Club de los Mejores de Arthur Gunn

Título: El Club de los Mejores
Autor: Arthur Gunn
Páginas: 410

Editorial: Ediciones B
Sinopsis: Es medianoche cuando alguien llama a la puerta de Walter. Se trata de Cormac, un viejo amigo que necesita desesperadamente su ayuda: han secuestrado a su mujer y la matarán si no paga un rescate de un millón de dólares. Walter intenta ayudar a Cormac, pero esa misma noche ocurre algo totalmente inesperado que hace que toda su vida salte por los aires. Walter se verá envuelto en un juego de trampas, sorpresas y amenazas cuya clave podría estar en algo que ocurrió mucho tiempo atrás, cuando los amigos tenían ocho años. Algo que prometieron no contar jamás a nadie.
El Club de los Mejores es un thriller lleno de tensión y ritmo sobre los niños que fuimos y los adultos en quienes nos hemos convertido. Una novela absolutamente adictiva que ha sido comparada con Mystic River, de Dennis Lehane, y El cuerpo, de Stephen King.
       ¡Buenas! Hoy les quiero traer la reseña de un thriller que terminé hace poco. Les cuento que para mi sorpresa, ya había transcurrido bastante tiempo sin que yo anduviera merodeando por el género. Así que cuando vi este libro, no dudé en querer tenerlo conmigo.
 La historia tiene como protagonista a Walter, un hombre en cuya casa irrumpe inesperadamente un viejo amigo de la infancia, Cormac, quien le pide de forma desesperada que lo ayude a recuperar a su mujer secuestrada, por la que le exigen un rescate de una enorme suma de dinero. Este va a ser el punto de partida para que Walter se vea metido en un lío terrible, y para resolverlo tendrá que recurrir a algunas cosas de su pasado, varias de las cuales están enterradas en su memoria. Entre esos recuerdos está El Club de los Mejores, que al final terminará significando mucho más de lo que él creía.
 Ese club lo creó con sus amigos cuando tenían ocho años, y era una especie de grupo en el que tenían ciertas reglas que cumplir. Entre ellas que se debían lealtad, apoyo y que tenían que compartir las cosas. Era como un club de superhéroes, donde cada uno tenía sus características y aptitudes. No ignoremos el hecho de que apenas eran niños, y que se creían los mejores, inseparables, indestructibles. Este será el aspecto más importante del pasado de Walter, y retomar cada detalle de él le será menester para que pueda solucionar el tremendo conflicto en el que está sumergido. 
 Desde el vamos, la narración del autor es trepidante. Está hecha en primera persona, y ya en el primer capítulo sucede algo mega fuerte que te deja recalculando unos segundos. Además, sentís que las hojas pasan por tus ojos a la velocidad de la luz, porque los capítulos son de seis/ocho páginas cada uno, lo que lo hace muy cómodo para leer. Por lo menos a mí, los libros con capítulos cortos me apasionan realmente, siento que quitan al lector un gran peso de encima.  
 El enigma a resolver tiene algunos cambios dentro del desarrollo, pero siempre rodea a esa incógnita que nos hacemos desde el principio. Mientras tanto, el protagonista nos va llevando de paseo por su mente, mostrándonos sus pensamientos del presente y algunos recuerdos de su niñez. De vez en cuando se intercala alguna reminiscencia específica como capítulo completo, que puede ser -o no- clave para avanzar en la búsqueda. Estas no se tornan para nada pesadas. Si bien no soy muy amante de los flashbacks en las novelas, los que se narraban eran cortos y concisos.  
 Me encanta la novela negra, y a estas alturas me resulta bastante complicado encontrar un libro que cumpla con las expectativas. Creo que simplemente es porque después de un tiempo de leer el género, vas adquiriendo cierta facilidad para captar algunas cosas, poder ver debajo de esos “velos” que ponen los autores...lo que volvía los finales (para mí) muchas veces predecibles, inconclusos, llanos. Ojo, que de vez en cuando algún escritor maravilloso interponía su don ante mí y me dejaba con la boca abierta. Apenas soy una lectora, y los autores siempre tienen algún truco para enamorarme. Puede que haya ayudado de cierto modo el hecho de que me haya separado un tiempo de los thrillers, y eso me hizo estar menos propensa a lo que mencioné más arriba, pero esta novela me capturó por completo.
“Regresar a Crosby era aceptar la derrota.
 Todos los niños soñábamos siempre con escapar. El destino no importaba, solo marcharse de aquel sitio que era todo nuestro mundo. Crosby no era nuestro hogar, sino nuestra cárcel. Los adultos que nos rodeaban reflejaban lo que podíamos llegar a ser”.
 El protagonista es ingeniero, y está en el auge de su profesión ya que está a punto de concretar algo sumamente importante para él. Es prestigioso y dedica demasiado tiempo al trabajo, lo que le trae bastantes problemas en su casa, más que nada con su esposa. De los personajes secundarios no puedo hablar demasiado sin dar spoilers, pero puedo detenerme en algunos como ella, justamente: Martha. Creo que me quedé con ganas de entenderla un poco más, aunque no vi su rol en la trama demasiado relevante; de hecho el mismo protagonista es quien la relega a un súper archi mega segundo plano desde el comienzo. Y cuando se sabe la razón, la verdad es que me puse más de su lado, porque aunque entendía el punto de Walter, me pareció un poco egoísta.
 Los miembros del Club juegan un papel fundamental, por no decir el más importante en toda la novela. Y de a poco vamos conociendo a fondo a cada uno, con preguntas de por medio para que saquemos nuestras propias conclusiones. También aparecen algunos personajes que de niños fueron compañeros de Walter, pero ajenos al Club.
 Lo que más me gustó del libro es que el ritmo de lectura es muuuy rápido, a pesar de ser un género en el que los autores, muchas veces se toman su tiempo -y vaya cuánto- para contar con lujo de detalles cada escena, cada conversación. Lo que creo es que Arthur -que es en realidad el seudónimo de Claudio Cerdán-, suprimió todas las cuestiones que no eran necesarias. Acortó descripciones que podría haber hecho eternas, introdujo la dosis justa de escenas de tensión y lo más importante: personificó a cada uno de los sujetos de su historia de una manera alucinante. Ningún personaje (salvo Martha, que lo mencioné antes) quedó plano en la historia.
 El final me sorprendió más de lo que esperaba, ya que mis sospechas apuntaban de lleno hacia un personaje, pero resultó ser otro totalmente diferente el que se hallaba de incógnito. Los giros sucesivos que hubo antes del desenlace ayudaron mucho, creo que es una gran manera de despistar al lector, para que piense que develó el enigma cuando en realidad no es así.
“A veces me insensibilizaba ante los demás, viendo cómo pasaban los días, las semanas, los meses y los años sin que hubiera nada que me motivase más allá de sacar mi trabajo adelante. Esa fue la triste moraleja de todo aquello: que la vida no vale nada, que el ser humano no aprende nunca y que, a fin de cuentas, en este viaje al que llaman existencia suben y bajan pasajeros a los que ni siquiera miramos a la cara”.
4/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

jueves, 23 de marzo de 2017

Reseña: Cinco minutos de Faith Carroll

Título: Cinco minutos
Autora: Faith Carroll

Sinopsis: Elyse no entiende nada, ni qué hace ella en la fiesta de la fraternidad más loca del campus ni por qué su novio la ha dejado sin dar explicaciones.
En medio de la fiesta, Elyse se ve arrastrada por su amiga a pasar cinco minutos en el armario con un desconocido. El problema es que ese joven no es tan anónimo como parecía en un principio.
Keith tiene una buena vida, excepto por una espinita en su corazón que no puede arrancar: en vez de enamorar a la chica que le había robado el corazón, se dedicó a hacer de su vida un infierno. Pero cuando ve a la joven en su fraternidad, no se lo piensa dos veces.
Keith y Elyse tienen cinco minutos para decidir qué debe ganar, si el odio del pasado o un nuevo sentimiento que parece volver a surgir en sus corazones.
       Lecturas rápidas si las hay. La elegí sinceramente porque estaba -de hecho, aún estoy- en un momento exageradamente estresante del año: demasiado presionada con los exámenes de la universidad y con muchísimas lecturas pendientes; entre ellas libros que traje de casa y colaboraciones, lo cual no hacía más que sumar presión de una manera agobiante. A pesar de que muero por leerlos todos y cada uno de ellos, a veces no me da el tiempo para hacerlo tanto como quisiera (y hasta el día de la fecha no encuentro una manera de agregarle más horas al día...). Así que teniendo un libro bastante largo empezado, sin tiempo para retomarlo y un poco cansada de leer leyes 24/7, elegí esta historia para distraerme un poco en una tarde.
 El libro comienza con Keith y Elyse encerrados en un armario por unos amigos, en medio de una fiesta de la universidad, con la consigna de que deberán permanecer allí durante cinco minutos, en los cuáles decidirán si darán paso a la atracción que sienten, o si seguirán sin soltar el pasado oscuro que ambos arrastran.
 Tengo que decir que debido a que tiene pocas páginas, no me esperaba una gran historia de amor, por suerte, por lo que luego no quise tirarme tanto de los pelos cuando notaba que el velocímetro iba a full. Así que mi predisposición ayudó bastante, pero tengo que reconocer que la trama tiene bastantes fallas, y se notan. 
 Elyse es la protagonista; me pareció una chica muy agradable. Tuve bastante afinidad con ella desde que empecé a leer, además tiene gustos parecidos a los míos (ve las mismas series, ¡y le encantan los gatitos!). Los lleva como motivo en muchos de sus accesorios y demás cosas que utiliza a diario. No me pareció insulsa, ya que tiene un carácter que sacó a relucir en más de una ocasión, poniendo a los desubicados en el lugar que se merecen. Aunque por momentos sentía que eso le costaba un poco en verdad. Y algo que no me gustó mucho es que la percibí como una persona rencorosa -sino, negativa-, lo cual prestaba a confusión el papel que cumplía en la novela, y eso me descolocaba. 
 Alex fue un idiota desde el principio. Y no ganó ni medio punto con el transcurrir de las páginas. Ya hacia el final deseaba sólo matarlo lentamente con aceite hirviendo (sí, así). Y me molestó un poco que la autora lo quisiera poner en un lugar que no se merecía en absoluto. Además, creía menester que tuviera su merecido, y ahí me quedé...esperando sentada. Pobre inocente. 
 Eva es la única y mejor amiga de Elyse, y la verdad es que no tengo nada más que decir que me sorprendió completamente. Ya si es para bien o para mal, lo dejo a su percepción mejor, para no dar demasiadas pistas. Pero al comienzo pensaba una cosa de ella y luego todo se dio vuelta. El giro que la autora metió con este personaje fue de los que más me gustaron en la obra. 
“Elyse esperaba que ella fuera la única que escuchaba el palpitar de su corazón. Ahora, tan cerca, no podía negar la evidencia. Era él, era Keith. Hasta la cicatriz de su frente era idéntica. De todos los rincones dónde ella había podido volar buscando otra vida, debía coincidir en la misma ciudad, en el mismo sitio con él.”
 Keith me gustó en partes, y en otras no tanto. Creo que es un personaje osado, y que evolucionó mucho por lo que cuenta de cómo fue en el pasado; pudo aprender de sus errores y repararlos (o esa era su intención, por lo menos). Ya en la cuestión de su lado romántico -que sería el que más debería interesar- me resultó muy, muy empalagoso. Pero pasándose de dulce, exagerando expresiones y utilizando apodos incómodos y repetitivos como “gatita” (wtf). Además, me pareció un tanto presuntuoso, lo que lo hacía bastante molesto en varios diálogos. Sí admito que más adelante me sorprendió con su actitud. Había entendido sobre su cambio, pero no me lo esperaba tan radical, por lo que me quedé con una linda sensación al final con respecto a él. 
 Es cierto que el libro es muuuy corto, por lo que es imposible que se desarrollen personajes sólidos y complejos. Por eso quizás no llegué a conocerlos en su totalidad, ni tampoco a empatizar demasiado con la mayoría. Además, la historia fluye de manera rápida, en una extensión muy corta, lo que imposibilita que la autora se explaye mucho en descripciones y sentimientos. Esta velocidad poco gradual y muy brusca, hizo que el romance pierda credibilidad completamente para mí. Y es una real pena porque he leído otras historias cortas en las cuales se notaba un poquito más el esfuerzo por construir personajes más palpables, y un vínculo más sólido entre ellos. Si bien me esperaba que esto sucediera con anterioridad, me resultó un poquito chocante si soy sincera.
 El final me pareció (lo tengo que decir, lo siento si es que la redundancia se volvió mi segundo nombre en esta entrada, jaja) demasiado precipitado. Sí, adivinaron. Creo que Faith podría haberse extendido apenas unas páginas más para explicar mejor el asunto de ese giro abismal que introdujo en el desarrollo, y no solucionar las cosas por arte de magia. Ni hablar de que además de ser predecible el desenlace, fue forzado, ya que ciertas decisiones de los personajes no cuajaban con lo que pensaban ciertos párrafos (apenas) atrás. Lo que lo volvía bastante irracional.
 Si pienso en ser justa, no podría puntuar más alto al libro, porque aunque quiera justificar las fallas que les mencioné con su pequeña extensión, hay cosas que podrían haberse hecho de una manera distinta: escenas que quedaron colgadas, actitudes que me resultaron forzadas e ilógicas y diálogos que creí que fueron mal ubicados dentro del contexto del respectivo momento. A pesar de todas estas cosas, tampoco puedo darle menos porque lo leí en un momento específico en donde lo necesitaba, y siempre algo nos dejan las lecturas que hacemos (por más chiquito que sea); y ésta me ayudó a despejar la mente aunque sea por un rato. 
“Puede que lo que decía estaba mal conjugado. Y que él estuviera enamorado. De ella. De su loca de los gatos. De la chica a la que colgaba notas en la espalda, a la que mojaba su comida con la leche del comedor. Era una locura. Sí, era tan loco que su estomago se llenó de pequeñas mariposas que la hacían flotar”.
3/5

martes, 21 de marzo de 2017

Reseña: Tren con destino a ti- Alba Navalón

Título: Tren con destino a ti
Autora: Alba Navalón
Páginas: 376

Sinopsis: Un mes viajando en tres por Europa con su hermano y su mejor amiga. Sería un sueño hecho realidad para Marta si no fuera porque Marcos, su antiguo cuelgue, también viaja con ellos. ¡Pero no pasa nada! Bastará con ignorarlo...total, él ni tan siquiera le habla ¿O cambiaran las cosas en el viaje cuando solo se tengan los unos a los otros, cuando tengan que compartir habitación, cuando compartan una y mil experiencias juntos? Todo un mes por delante para unos joven es con ganas de descubrir Europa.
¿Te apuntas?
El tren está a punto de salir.
       Este libro fue parte de una lectura programada desde hace cosa de un mes atrás, y la reseña llegó bastante tarde, pero bueno, puedo decir que llegó al fin.
 La historia trata sobre un grupo de amigos que se va de viaje en tren, por toda Europa. Conocemos cada personaje y sus anécdotas en varias de las ciudades más bellas del mundo. 
 Me encanta la temática de esta obra, principalmente porque viajar es algo hermoso (en serio, no conozco a alguien que no le guste) y explorar lugares nuevos es realmente emocionante. Aquí se mencionan destinos bellísimos como Ámsterdam, París, Bruselas o Praga, entre otros. 
 La narración me pareció entretenida, con bastantes diálogos y personalidades variadas, así que no me aburría mientras leía. El punto que me desilusionó bastante es que la mayoría del tiempo la autora se metía tan de lleno en los personajes, sus problemas y sentimientos, que se olvidó de la ambientación. Me explico: como dije antes, hay muchos lugares interesantes de referencia, pero al ser sitios tan ansiados por ellos (y al fin, visitados) me esperaba más descripciones de las ciudades, de la gente, de los paisajes, del clima, del transporte, de la comida, no lo sé, algo... Si bien por momentos había ciertas referencias, sentí que se quedó medio corta en ese aspecto. Por lo menos a mí me hubiese gustado que la ambientación sea más sólida, con un poco más de descripciones y características visuales, aunque sea. Ni siquiera de la cultura, que de más está decir que me hubiese encantado conocer sobre eso, pero comprendo el punto de que es más complejo y que con tantos sitios es necesario hacer un libro de novecientas páginas más o menos. Sin contar que tampoco es una guía turística, sino un libro juvenil.
 Cada capítulo tiene un destino diferente, y en cada ciudad viven aventuras nuevas. Eso me pareció original, aunque continúo con esa sensación de insustancialidad sobre los escenarios. 
 El romance es otra cosa que me dejó pensando. En este caso me hubiese gustado que tuviera menos lugar, y le dejase paso a la amistad en sí. Lo sentí como lavado, insulso y por momentos infantil. En cambio, en las escenas en que se dejaba de lado y simplemente se daba lugar a momentos entre amigos, divirtiéndose y sin problemas, todo se tornaba mucho más ameno. 
 Sobre los personajes, son cuatro principalmente. Hablaré a continuación de ellos, pero adelanto que tengo motivos por los que algunos me gustaron y otros no tanto. Aunque todos y cada uno de ellos fueron los que le dieron el sentido a la obra, y los que me hicieron reír en más de una ocasión. Fue esto lo que me llevó a subirle algunos puntos en la reseña.
 “—Marcos —lo llamó, y este abrió los ojos—, puedes apoyarte en mi hombro si quieres.
—No hace falta, gracias.
—No seas tonto y apóyate en mí, que como sigas mirando hacia arriba el tipo este va a creer que hablas con Dios, o peor aún, con Satanás”.
 Marta es la protagonista principal, me cayó bien en general, aunque por momentos me parecía demasiado buenuda, ingenua. Pero no del tipo “qué buena chica, qué transparente”, sino del tipo surrealista. Como que no me cuajaba mucho que fuera tan inocente, cuando no se daba cuenta de cosas sumamente obvias desde el minuto cero; además por momentos tenía salidas que contrastaban fuertemente con su personalidad, lo que era bastante desconcertante. Sacando eso, empaticé con ella y hasta sufrí en varios momentos por ciertas cosas que le pasaron, y creo que para su edad tomaba decisiones bastante sensatas. Su hermano, Diego me encantó. Portador de un humor bastante particular, pero agradable, sobresale del grupo naturalmente (amo la gente así, es que tienen un don). Su novia Diana es, a decir verdad, un personaje bastante estereotipado, aunque a pesar de eso me pareció simpática. Quizás le faltó un poco de protagonismo, lo cual se tornaba algo forzado ya que según su personalidad, sería más normal que su nombre resonara un poco más en el libro.
 Marcos...no lo sé, tuve sentimientos encontrados. De entrada tuve bastantes prejuicios con él, por una cosa que hizo en el pasado con respecto a Marta, lo cual me dejó condicionada para toooda la lectura. Y hasta cuando parecía mejorar el asunto igual yo estaba pensando en él medio molesta/mirándolo de reojo, jaja. Por suerte hacia el final pudimos congeniar un poco más. 
 Me encantó cómo se intercalaba la aparición de cada uno de ellos, aunque insisto en que algunos deberían aparecer más que otros. También hubo otros personajes que iban surgiendo a medida que ellos arribaban a un lugar diferente, pero lo cierto es que no me parecieron para nada importantes (hasta diría que hacerlos tan superfluos, los volvió como de relleno en la trama).  
 El final me lo esperaba, pero lo acepté sin disconformidad porque creo que no podría acabar de otra forma, no sería lo correcto. Además la última frase que metió la autora me gustó un montón. 
 Aquel día visitaron la Isla de la Ciudad, que era el corazón de París. Allí, entraron a la famosa Catedral de Notre Dame y subieron a sus torres, aunque no encontraron al Jorobado. También visitaron el Panteón y después, cruzando la ciudad, visitaron por fuera la Ópera de Garnier y la Iglesia de la Madeleine. No obstante, para Marta aquel día París no hacía honor a sus apelativos. Para ella, la ciudad del amor se había quedado sin amor y la ciudad de la luz ya no tenía luz.
3.5/5

viernes, 17 de marzo de 2017

Reseña: La espada de cristal de Victoria Aveyard

Título: La espada de cristal
Autora: Victoria Aveyard
Páginas: 550
Tetralogía: Red Queen #2

Editorial: Océano Argentina
Sinopsis: *spoilers del libro anterior* La sangre de Mare Barrow es roja (el color de la gente común), pero sus habilidades son plateadas. La corona dice que es un milagro, una imposibilidad. Sin embargo, Mare sabe que hay otros como ella, Rojos con capacidades similares a las de los Plateados, y comienza a buscarlos y reclutarlos para unirse en la lucha contra el príncipe que la traicionó. Poco a poco, Mare se encontrará en una encrucijada mortal en la cual corre el riesgo de convertirse exactamente en la clase de monstruo que quiere vencer. ¿Claudicará ante el peso de la muerte que implica la rebelión, o las continuas traiciones habrán endurecido su corazón para siempre?
       ¡Hola!, esta reseña es sobre la continuación de La reina Roja (pueden leer la reseña que subí al blog acá). Si me leyeron o si me conocen sabrán que la primer entrega no me gustó tanto como esperaba, por lo que no le tenía demasiada fe a este libro. Sin embargo, le di una oportunidad porque vi muchas mejores críticas de él que de su antecesor.
 Antes que nada quiero mencionar que, aunque intentaré disminuirlos en la medida de lo posible, la entrada puede contener algún que otro spoiler de la primera parte.
 La historia, para quienes no la conocen, tiene como protagonista a Mare, una joven que tiene sangre Roja pero posee habilidades Plateadas. Esto produjo un quiebre absoluto en su momento, en un mundo en el que los Plateados dominaban a los Rojos en cuando a habilidades, hegemonía y poder. Este libro continúa luego del final de La reina Roja, con Mare y un no muy basto grupo escapando de las garras del Rey Maven, que los quiere destruir por completo. Ahora ella quiere reunir un ejército para provocar una rebelión y salvar a las personas que el malvado Maven quiere asesinar.
 No sé si se tomaron un ratito para leer mi reseña de la primera parte (ya más de un año pasó desde que la escribí, por lo que no recordaba mucho de mi opinión sobre el libro), y volver a leerla fue wow. Realmente no me había gustado nada lo que leí, recordé lo mucho que me había aburrido y decepcionado la lectura, y cómo me había perseguido la sensación de estar topándome con un mix de todas las distopías de los últimos diez años en una, frases textuales incluidas en el combo. Por lo que resulta de lo más interesante ver cómo retomaré mi opinión sobre la serie, en algunos puntos sosteniendo lo que pensaba, y en otros disertando -para bien o para mal- en los giros que introdujo la autora en la trama y los personajes.
Reaction GIF: don't know, don't care, Martin Freeman
 En esta ocasión pude rescatar un poquito de esa dosis de originalidad que esperaba. Me sorprendí bastante con cómo la autora mejoró su escritura en lo que respecta a la acción; ya que antes era siempre esporádica y forzada, en este libro se va tejiendo de a poco pero siempre dejando un halo de duda para enganchar al lector. Las descripciones se tornaron menos tediosas, y las expresiones típicas del género no caían taaanto en lo trillado. Podemos incluso conocer más de este mundo distópico que antes, aunque tampoco esperen la ambientación, porque es algo que lamentablemente siento que la autora no puede remontar.  Admito que hace falta bastante imaginación y paciencia para sobrellevar este aspecto. El contexto de la historia y la ambientación en espacio son muy, muy pobres y poco creíbles. 
 “Su presencia es tranquilizadora, y me hace viajar en el tiempo. A su conscripción, a una primavera lluviosa en la que podíamos fingir que éramos niños todavía. Lo único que existía en esos años era el todo, la aldea y nuestra insensata costumbre de ignorar el futuro. Hoy sólo pienso en el futuro, y me pregunto a qué siniestro camino nos han arrojado mis acciones”.
Conan Facepalm
 Lo más trágico de todo sabemos bien en dónde lo hallé: está narrado en primera persona, y por nada más ni nada menos que Mare Barrow. No soy demasiado fan de la protagonista de esta saga, a decir verdad, y en esta segunda parte estuvo igual -o diría que incluso mucho más- insoportable que en el primer libro. Siempre recordándonos que es especial, diferente y que tiene la misión más importante del planeta en sus manos. Con la diferencia de que ahora reconoce que gracias a su accionar precipitado, incoherente y egocéntrico las cosas se fueron al tacho. Sin perder oportunidad de lanzar frases como “ahora sé que soy especial. También tengo que proteger a otros. Ahora no me pueden perder” “soy el arma más poderosa de todas en un navío lleno de guerreros, y da la impresión de que ellos no lo saben”
 Es como si se hubiese reforzado más el lado de «espejito espejito, ¿quién es la más poderosa? oh, claro, soy yo», pero por otra parte hubiese desarrollado paralelamente una conciencia capaz de razonar sobre que todo lo que hace repercute en el resto. Que aunque ella sea la prestigiosa y tan temida Niña Relámpago (que ya lo entendimos, porque lo repite un millón de veces por capítulo) hay más vidas que valen también, y que dependen del camino que ella escoja. 
 Mare va remarcando cuántas vidas cayeron por su culpa, las nombra una por una; toda la sangre inocente derramada y por un momento (tampoco pidamos milagros) toma noción de que posiblemente, solo posiblemente, no sea ella el ombligo del mundo.
Playboy Fragrances wow applause clapping clap
 Los demás personajes me gustaron bastante más que ella. Por ejemplo Shade, me sorprendió en varias ocasiones, y es alguien que me  hubiese gustado conocer mucho más. Creo que tiene potencial para llegar a tener un poco más de protagonismo en la historia que el que se le da. Lo contrario me pasó con Kilorn, lamentablemente siento poca simpatía hacia él, no sé por qué. Algo en su personalidad hace que no pueda congeniar de ninguna manera. Cal fue de mis favoritos, porque al principio me parecía insulso y de repente llegada la mitad de la cosa, su personalidad afloró de una manera que hacía imposible hacer la vista gorda. Además, es el único que le tira la verdad en la cara a Mare, cuando se pone en ese plan de mártir insufrible. 
 A pesar de mejorar respecto de su primera parte -y por ello le doy un generoso punto más- no llega a convencerme la pluma de la autora. El ritmo sigue siendo lento por más acción que ella le quiera meter. Y todo lo empeora con la protagonista, que en este caso decayó (especialmente hacia el final) mostrando su egoísmo inminente, por más que parafrasee sobre salvar al mundo, siempre termina deseando salvarse ella misma. Constantemente actuando para no quedarse sola. Pasando por encima a todo y a todos, un desastre para trabajar en equipo y exageradamente hiper mega confiada de su supuesto poder descomunal. 
 “Mi fatiga llega hasta la médula de los huesos, a cada músculo y cada nervio. Y mi corazón es sin duda una herida más, que aún supura a causa de la traición y el fracaso. Cuando abro los ojos y veo paredes grises y apretujadas entre sí, todo lo que quiero olvidar regresa de golpe”.
3/5 
¡Muchas gracias a Océano Argentina por enviarme el ejemplar!

miércoles, 15 de marzo de 2017

Reseña: Mi isla- Elisabet Benavent

Título: Mi isla
Autora: Elisabet Benavent
Páginas: 362

Editorial: Suma de letras
Sinopsis: Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.
       Llevaba poco tiempo con este libro entre mis pendientes, pero por alguna razón con el correr de los meses pensé que este tipo de historia no podría aportarme muchas cosas nuevas, ya que la sinopsis es bastante típica...y no es por un prejuicio, sino que estoy con ganas de leer otras cosas últimamente. Si bien pude disfrutar la lectura, me hallaba en lo cierto respecto a la trama en sí, que no me sorprendió mucho que digamos.
 Mi isla tiene como protagonista a Maggie, una joven que después de varios golpes en su vida decide aislarse completamente de todo, empezar de cero en un lugar desconocido y diferente. Sin sus antiguos problemas ni nadie que la moleste. Por ello es que se va a vivir a una isla, alejada de los suburbios y de la rutina avasallante de su vieja ciudad. Allí transcurren sus días durante varios años, aparentemente de mil maravillas, hasta que la llegada de un huésped la desestabiliza por completo.
 Maggie juró no volver a creer en el amor, debido a una gran decepción que tuvo en el pasado, cuyas heridas aún siguen abiertas. Todo parece cambiar de repente cuando llega Alejandro, que arriba exactamente en busca de lo mismo que ella apenas llegó: paz, tranquilidad...y soledad. Obviamente entre ellos surge una atracción inminente, que deberá atravesar varios momentos tanto buenos como malos, pero que al fin y al cabo repercutirán mucho en las vida de ambos.  
Pensé que este libro iba a quedarse a medias en lo que respecta a una trama profunda, y que se me iba a hacer ligero de leer justamente por eso, porque esperaba una historia sencilla y fresca. Al ser el romance el tema central de la novela, puse de lleno mis expectativas en él, lo cual fue un error descomunal, ya que si éste no me gustaba, el libro terminaría siendo pesado como yunque para mí. Y aunque no fue excluyente, la mayoría del tiempo de lectura me costaba avanzar con fluidez; está dividido en cinco partes, las cuáles me resultaron bastante densas para la cantidad de páginas totales y la respectiva temática que contenía cada una de ellas.  
“Pues ya estaba. Sin pensarlo. De cabeza. Sin plantearlo. Sin saber con seguridad si había metido bañador en las bolsas o si llevaría una jodida toalla. De cabeza a una isla que no conocía y que tenía pinta de poder recorrerse andando de punta a punta. En medio de la nada. Atrapada en el tiempo. Una isla en la que encontré, sin saberlo, la vida en todo su esplendor”.
 Los personajes no terminaron de convencerme. La protagonista principal al comienzo me pareció de lo mejor, inteligente y espontánea; nos cuenta un poco cómo es su personalidad, sus gustos y todo va bien hasta que saca su lado autocompasivo. Y no es que tenga un conflicto con este tipo de personas, es que siempre pasan esa línea de tolerancia tan fina que tengo con este tema. Sé que ella vivió un pasado feo y que le cuesta soltarlo, pero por momentos me parecía tan sumergida en él que no comprendía por qué entonces se había tomado la molestia de cambiar su presente. Además, otra característica que me molesta muchísimo de los personajes (y más de los libros narrados en primera persona) es que sean redundantes. Todo el tiempo repite cosas, y de manera calcada, por lo que también esto la convirtió en una chica aburrida a mi parecer.
 Alejandro me resultó bastante más agradable. Él escapa también de su vida, pero lo vi distinto, quizás porque no es algo trágico sino que aunque lo tiene todo siente ese vacío y quiere progresar, quiere algo diferente. Un cambio real. Esto es lo que no vi en Mag, un cambio rotundo en ella previo (sincero) mea culpa.
 No logré comprender tanta necedad por parte de los personajes, ni por qué caían en esa creencia de creer que por irse, dejarían los problemas en el lugar desde donde partieron. Todos sabemos que aunque nos vayamos al fin del mundo, nuestros problemas nos seguirán. O eso creo yo, más que escaparse hay que enfrentar las circunstancias. Y si bien acepto que es de lo más tentador irse a una isla si tu vida es un desastre, poder empezar desde cero y tener una vida nueva, tampoco llegar al punto de ser un/a negador/a compulsivo.  
“Por aquel entonces, en el momento en el que empieza esta historia, navegaba constantemente sobre el oleaje de la fase de negación. Era consciente de lo que cargaba a mis espaldas, de las experiencias que acumulaba y lo que estas decían de mí, pero en el día a día las defenestraba a un baúl mental lleno de cosas sin importancia. Minucias. Yo ya había cambiado, ¿no? ¿Para qué seguir regodeándome en las equivocaciones que me habían llevado a aquella isla?”.

 El romance no me desagradó, porque no es algo que se da de forma instantánea, y lo sentí genuino. Aunque tampoco pude conectar mucho a decir verdad. Sentía como que empezaba de una manera amena, primero distante, de a poco fogoso. Hasta que se volvió pseudo-melodramático, y ahí de nuevo me dejó de interesar. No sé cómo explicarlo, pero se respiraba unas ganas de volverlo todo triste, trágico, cuesta arriba...cuando podría ser un poco más sencillo. No quiero liarlos en este punto pero aunque entiendo que en una novela las cosas necesariamente tienen que darse de manera rebuscada, elaborada si se quiere, acá percibí un exceso de drama.

 Las actitudes de los personajes se me tornaban bastante tóxicas. Del tipo “hago lo que quiero, sin pensar en las consecuencias, aunque nos rompamos las narices...porque nos gusta”. Hasta me daba pena intentar ponerme en lugar de cualquiera de ellos, por esa razón. 
 Lo positivo lo hallé en las partes tragicómicas, que aunque fueron pocas, salvaron las papas muchas veces. Un poco de reírse de uno mismo y no tirarse al tacho por cualquier cosa. Y también rescato todos los momentos que no eran flashbacks, los cuales eran de lo peor de la obra. Esto junto con el final, que muy a mi pesar, se me hizo algo precipitado dadas las circunstancias.
 Y por último lo que más me gustó es que encontré un montón de frases preciosas, que guardo en mi corazón realmente; más allá de que a los personajes les entren por un oído y les salgan por el otro. 
“Al final, cuando todo se hunde es porque el suelo ha ido cediendo poco a poco, centímetro a centímetro, hasta que no resiste más. Cuando desaparece el suelo bajo tus pies es porque dejaste que las tristezas, las inseguridades, las mentiras se filtraran y pudrieran los cimientos de tu personalidad”.
3/5

sábado, 11 de marzo de 2017

Reseña: Huir del amor de Sophie Saint Rose

Título: Huir del amor
Autora: Sophie Saint Rose
Serie: Oficina

Sinopsis: Tessa ha conseguido el trabajo de sus sueños en el despacho de abogados más prestigioso de Londres. Su vida se está desmoronando y su nuevo jefe le hace la vida imposible pero ella no se deja llevar por la desesperación. Hasta que estalla...
Sophie Saint Rose es una prolífica escritora que tiene entre sus éxitos "Haz que te ame" y "Condenada por tu amor". Próximamente publicará "Esa no soy yo" y "No me amas como quiero"
      Creo que esta serie es una de las que más libros tienen. Fácil habré contado unos doce libros; pero pueden leerse de manera independiente entre sí, así que no hay problema con eso. Al parecer lo que tienen en común las historias es que en todas se da un romance entre la protagonista y su jefe, así que contado esto no quiero que se sorprendan si las sinopsis que ven les suenan de algo jaja.
 La historia tiene como protagonista a Tessa McKenna, una joven de veintidós años que dejó Glouchester, su pueblo natal, para irse a estudiar a Londres. Después de recibirse con excelentes calificaciones, consigue un puesto en el despacho de Tempelton and Smith. Marc Tempelton es su nuevo jefe, después de un tiempo en el que se esfuerza incansablemente por conseguir un ascenso. Inmediatamente queda cautivada por la belleza y elegancia de Marc, y aunque intenta mantenerse alejada de él, sus sentimientos se atraviesan constantemente en su camino, dejándola expuesta en más de una ocasión. Por eso las cosas se vuelven más complicadas cuando la tensión sexual va creciendo, debido a que quieren evitar relacionarse más allá del trabajo.
 Esta historia es muy, muy corta, por lo que mi lado racional no debería esperar demasiado de ella (es imposible crear una trama muy compleja en menos de cien páginas, lo quieran o no). Lo que pasa es que cuando empecé a leer el libro, mi lado racional se había ido a pasear, así que he aquí la señora decepción, golpeando a mi puerta. Sí claro, pasá.
 Me gustó el comienzo de la obra porque la autora nos sitúa muy bien en tiempo y espacio, y describe los últimos años de la vida de la protagonista para que conozcamos la manera en la que llegó a donde está. El problema apareció después, cuando empieza el asunto del romance -instalove, como no podría ser de otra manera- en donde las cosas se dan de una forma muy brusca y predecible. Esto no fue lo peor, porque como dije antes, tiene sentido que todo parezca suceder apresuradamente en tan pocas páginas; el tema es que los personajes no me cayeron bien, y no logré empatizar con ninguno de ellos.
 Tessa se nos presenta como alguien muy inteligente, sensata y responsable. Y a lo largo del libro no vi que mostrara ser ninguna de esas tres cosas. De hecho todo el tiempo parece actuar sin pensar -o sin pensar más que en ella, mejor dicho-, además de que para haberse recibido con las mejores notas y para obtener un trabajo en el mejor estudio de abogados de Londres, no se la ve muy comprometida con la cuestión. Entendí la parte de que tuvo una vida muy difícil y sacrificada, pero me enerva demasiado cuando por un hombre (o mujer, lo que sea) de quien alguien se enamora a más no poder, deja de lado todas las cosas importantes y por las que tanto luchó. Y hubo momentos en que se comportaba como si realmente tuviera quince años, con todos sus ataques de histeria y esa “rebeldía” adolescente que sólo la dejaba mal parada. Así que por esto no pude logar conectar con ella, creo que le faltó solidez a su personificación. 
“Se había dado una ducha y envuelta en un albornoz estaba sentada con las piernas encogidas, con la taza apoyada en las rodillas. No se había dado cuenta de que ya no había luz. Miraba al vacío pensando en lo estúpida que había sido. ¿Cómo podía pensar que un hombre como Marc quería estar con una mujer como ella? Rico, guapo e inteligente, ¿qué iba a ver en ella? Nunca le había dicho que la amaba”.
Black Sails tv season 3 starz annoyed Marc es el típico hombre de negocios, que se enmascara como alguien súper serio, amargado e incorruptible, que trata a todos de manera equidistante y desinteresada, peeero por debajo es un turrón de navidad (es que no sé cómo explicarlo). Obviamente además de todas estas características, es un adonis tallado a mano, y tiene muertas a todas las chicas del bufete. Con este personaje me pasó lo mismo que con Tessa, con la diferencia de que no esperaba demasiado de él. Especialmente porque sabía que debajo de esa coraza íbamos a hallar al final el prototipo de hombre de corazón blando; pero me molestó mucho, que digo mucho, muchísimo como la autora lo llevó a cabo. Ya que la mayoría de las actitudes que intentaba mostrar como “románticas”, me resultaban todo lo contrario. Lo intentaré explicar sin develar demasiado: ella se deja manipular constantemente por él, mientras hace y deshace sobre su vida como si fuera dueño de ella. Toma decisiones en su lugar sin que nadie le delegue esa incumbencia (y ni hablar de que se aparece en lugares insólitos, cuando nadie lo invitó y sin permiso de Tessa). Pretende comprarla con cosas materiales y la extorsiona de manera implícita con esos regalos; y usa la fuerza -disimuladamente- muchas veces más allá del <<No>>. Esta serie de eventos no pudieron sino resultarme extremadamente posesivos, machistas y ególatras. Y que la mujer sea puesta de esa manera tan vulnerable, como una cosa que podés traer y llevar de acá para allá según tu antojo, no lo sé, me dejó un sabor super amargo. 
 Ya llegando al final, la protagonista y sus decisiones rozaban la ridiculez interplanetaria. Creo que si el final hubiese sido diferente, no le hubiese dado un puntaje tan bajo, a pesar de que la historia fue muy pobre. Porque el desenlace es lo que terminó de rematar la idea que tenía del personaje principal, lo cuál acabó siendo decepcionante, teniendo en cuenta que según todo lo que le pasó, podría haber elegido un camino más inteligente. Pero no, se quedó con lo que había y mantuvo la actitud de negación que arrastró desde el principio. Es como que aunque sabe que se va a llevar el chasco de su vida, igual va y se lo come de lleno. Qué manera de ponerme los pelos de punta.
 El libro es entretenido para leer entre otras lecturas más densas o largas, pero no se esperen algo distinto ni tampoco tengan las expectativas muy altas. Hoy en día veo de otra manera ciertas acciones de las parejas sobre la que leo, que quizás antes las pasaba desapercibidas, pero a estas alturas elijo lo que creo que me parece que está bien, y lo que no.  
2.5/5

martes, 7 de marzo de 2017

Reseña: La chica de Summer Hill de Jude Deveraux

Título: La chica de Summer Hill
Autora: Jude Deveraux
Saga: Summer Hill #1

Páginas: 400
Editorial: Ediciones B (sello Vergara)
Sinopsis: La primera novela de la serie Summer Hill «deleitará a las fans de Austen y de Deveraux por igual», según Publishers Weekly.
Virginia, pleno verano. La guapa Casey Reddick, que antepone su carrera de chef a su vida amorosa, no entiende por qué todas las chicas del pueblo suspiran por el arrogante Tate Landers, el actor de Hollywood que está allí para participar en una pequeña producción de Orgullo y prejuicio. Tate hará de Darcy, y Casey es la Elizabeth Bennett perfecta. Pero en la vida real las cosas no son como en las historias de Jane Austen… ¿o sí?
      Jude Deveraux es una autora que me gusta mucho, así que cuando supe de este libro me morí de ganas de tenerlo. Además de ser un romance, género en el que se destaca de sobremanera, la obra está basada en la novela Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. Si sabrán es un clásico el siglo xix que me fascina, así que me dio mucha curiosidad saber cómo iba a plantearse esta historia.
 Casey Reddick es una hermosa joven que vive en Summer Hill, un pequeño pueblo de Virginia. Es chef y está brindando sus servicios para una obra de teatro en la que se reinterpretará la famosa obra de Austen. De improvisto conoce a Tate Landers, que no hará de nada más ni nada menos que del Sr. Darcy, e inmediatamente surge una tensión sexual tremenda entre ellos. Ni hablar de que no se pueden ver a la cara sin matarse todo el tiempo. Lo peor de todo es que, por una razón específica, ella tendrá que seguir viendo su cara todos los días, lo cual viene a complicar bastante las cosas. 
 Me sorprendió mucho esta novela. Esperaba que cumpliera mis expectativas, y claro que lo hizo. La autora logró crear personajes que encajaban con los perfiles de los de la historia original, e incluso destacó aspectos de ellos que los hicieron aún más interesantes. 

 La protagonista tiene una personalidad muy fuerte y definida, se asemeja muchísimo a la verdadera Elizabeth. Hasta tiene remates demasiado elocuentes e irrefutables para con las personas. Y lo que más destaco es su espontaneidad, la misma que yace en el don de la improvisación que siempre saca a relucir. Todo el tiempo entrando y saliendo de su papel, mezclando un poco su figura real con el personaje de ficción (hablando siempre dentro de lo que es la novela en su totalidad), jugando con los guiones -y aquí me saco el sombrero ante la autora- de manera que se yuxtaponen elementos de su realidad con los de la relación de los protagonistas de la novela que interpretan.

 El personaje de Tate ya no me pareció del todo fiel a Mr. Darcy (es que tampoco nadie podría igualarlo jamás, lo sabemos todos/as😏), especialmente porque sus actitudes me parecían más pedantes y ególatras que otra cosa. No sé si me explico. Asimilo el personaje de Darcy como alguien orgulloso, introvertido y serio -aunque es arrogante-, y, a pesar de que esto pueda asemejarse a la caracterización de Tate, tiene cosas bastante diferentes. Por ejemplo que él no le cae mal a todo el mundo -cosa que es sabida que Darcy sí, ya que alejaba a las personas con sus actitudes “de desprecio” y se ganaba las malas opiniones de todo su entorno-. Pero en el resto se ve bastante similar, debo admitirlo. Que quede claro que no es algo que me moleste, ya que no tiene por qué ser una copia exacta, de hecho eso sería lo más aburrido del mundo. Así que me gustó bastante esta especie de adaptación del personaje: una estrella de cine, todas mueren por él hasta que aparece quien le voltea el tablero. 
“En el público, todo el mundo se había quedado paralizado. Los electricistas se sentaron sobre las vigas del techo con las piernas colgando, para mirar lo que ocurría en el escenario. Uno de ellos ajustó un foco para que iluminara mejor a los dos intérpretes. Las mujeres que iban a hacer la prueba después se quedaron quietas con la vista fija. ¿Quién se atrevía a hablar así a una estrella de cine?”.
 La pluma de la autora me pareció muy entretenida. Está plagada de diálogos, cosa que me encantó, porque en este tipo de historias es algo que se hace realmente indispensable. Las descripciones son más bien escasas, pero tampoco es que le haya dado demasiada importancia. 
 El humor está muy presente en cada capítulo, lo que es un plus porque siempre que encuentro esta característica en un libro, es muuuy difícil que termine disgustándome. Siguiendo esta línea, los capítulos...¡me encanta cómo están dispuestos!, como los actos de una obra de teatro. Además la mayoría son bastante cortos, por lo que la lectura se hace muy ligera. 

 El romance no se dio de forma brusca, sino que fue surgiendo de manera paulatina, como algo gradual. Esto me encantó porque por alguna extraña razón me esperaba un gran insta-love o algo por el estilo. Y no. Puede ser un prejuicio -justamente, ja- por la idea de esa relación de opuestos que se llevan pésimo y terminan atrayéndose. Pero la autora lo maneja de una manera exquisita. A medida que avanza la novela sus sentimientos se van tornando más evidentes, pero nunca se lo ve como algo forzado.

 La parte más erótica de la trama es algo que no quiero dejar de comentar. Jude es una autora que en sus novelas -ya que son de romántica adulta- siempre introduce alto contenido de escenas “fuertes”, cachondas, libidinosas (bueno, por si no quedaba claro). En este caso si bien se muestra algo de erotismo, no es en el nivel en que lo ha hecho en otras ocasiones. Esto tiene que ver más con que los personajes se muestran en otras facetas y que el desarrollo de su relación se da de una manera más pausada. No en el sentido de que van lento, sino que van paso a paso. Se convierten hasta en amigos, diría yo, y entablan un vínculo especial que no podría ser roto de manera abrupta con alguna circunstancia carnal así como si nada. Esto obviamente contribuyó a que el momento llegue con una carga de expectativas y una larga espera bajo el brazo, lo que lo hizo más emocionante todavía.

 El final me encantó, y me dejó con muchas ganas de más. Esta es apenas la primera parte de una saga, y por la cantidad de personajes y las circunstancias que se dieron en este libro, asumo que en las siguientes historias habrá mucha tela para cortar. Tengo fe en que la autora pueda deleitarnos. Los personajes que crea son muy entrañables, carismáticos y encantadores; siempre logran sacarnos alguna que otra sonrisa.
“Cuando lo miró, vio en su cara la emoción más auténtica que le había visto jamás. No actuaba, no intentaba divertirla, no era burlona. Tampoco intentaba protegerse a sí mismo. Se mostraba abierto y vulnerable... a ella.
 Resultaba fácil adivinar lo que pensaba. Estaba esperando la respuesta de ella”.
4/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

domingo, 5 de marzo de 2017

Reseña: Siete días sin besos de Michelle Styles

Título: Siete días sin besos
Autora: Michelle Styles
Páginas: 320

Editorial: Harlequin Ibérica
Sinopsis: Roma, año 68 A.C. Lydia Veratia había cometido un error y ahora su libertad pertenecía a un hombre al que conocían en toda Roma como Lobo de Mar. Una vez comprada como esposa, Lydia sabía que lo único que aún podía controlar era su deseo. Por eso, cuando Fabius Aro le prometió que la dejaría libre si después de siete días no le había suplicado que la besara, Lydia pensó que sería muy fácil. Pero Aro era un hombre increíblemente atractivo y Lydia empezaba a sentirse más y más tentada por aquellos labios…
       Ya saben que tengo una lista infinita de libros sin leer en mi estantería. El romance histórico es uno de mis géneros predilectos, y este libro llevaba muchísimo tiempo allí juntando polvo, así que como justo cumplía con las características que me pedía cierto reto al que me uní, decidí leerlo al fin vacas vuelan por todas partes 😂, así que les traigo la reseña. 
 La historia está ambientada en Roma, en el año sesenta y ocho A.C (tremendo viaje), y tiene como protagonista a Lydia, una joven que es vendida por su padre, como esposa al Lobo de Mar (Aro). La parte central de la trama se basa en que, durante siete días, ella deberá resistirse a la tentación de besar a su dueño, y sólo de ese modo será libre. Obviamente que él no se lo pondrá nada fácil, y he aquí el chanchullo amoroso de la obra.
 Los personajes principales se conocen apenas comienza el libro, luego de que Lydia es enviada a buscar unas tablillas al sanctasanctórum -bueno, despacho- de su padre. Es un encuentro inesperado y bastante conflictivo. Ella cometió un error respecto de un negocio que habían hecho Veratio -su padre- y Aro, por lo que el primero queda en deuda. Como solución parcial a eso, hasta que recaude el dinero, Aro le exige que le entregue a su hija para unirse en matrimonio, mediante coemptio, que es la unión marital entre un ciudadano romano y una mujer patricia. A pesar de que su padre se resiste, termina cediendo ya que por lo menos, no la vende como esclava; y además, ella acepta debido a su gran culpa por haber estropeado los negocios horriblemente. 
 Todo este rollo de la coemptio, el sine-manu, los patricios y las tablillas, me recordaron al primer año de mi carrera, donde había una materia en la cual nos enseñaban todas estas cosas del Derecho Romano (y en latín, lo cual padecí hasta en mis pesadillas nocturnas, así que sabrán que mucho afecto que digamos no le tengo). Pero, lo traigo a colación porque me sirvió de algo -yo que le decía inútil a la pobre materia-, y es que me fue fácil habituarme en la Antigua Roma y todas esas formas. 
 A ver, la cosa es que en esos tiempos era fatal que un plebeyo se casara con alguien perteneciente a una familia prestigiosa, por lo cual esto armó un revuelo de mil demonios. 
 “Pero no pudo evitar que se le encogiera el corazón. Lydia deseaba tener algún día un matrimonio como el que habían disfrutado sus padres hasta la muerte de su madre. Deseaba tener hijos y criarlos adecuadamente para que, cuando llegara el momento, ocuparan su lugar en el senado. Pero nada de eso era posible por el momento. Las Parcas habían querido que salvara el honor de su familia”.
 Lydia se nos presenta al comienzo como una mujer arrogante, superada, que no se limita a las tareas domésticas, que quiere trascender de las que se la pasan hilando y escuchando chismes en los baños. De las que no se dejan doblegar por nada, ni por nadie. Claramente, a mitad de la cosa, se da vuelta como una tortilla. No es que esto me moleste, es que se me hace totalmente predecible a estas alturas, las escenas de autosuficiencia en donde ella va contra viento y marea, y después ¡paf!, se choca un paredón. Y siempre he creído que en la mayoría de los casos, esta necedad hace quedar a las protagonistas femeninas como estúpidas, y corrientes. 
 Aro, tópico a morir: Una estatua de Apolo. Un adonis del Olimpo. De los que pasan y hasta los postes de luz de las calles se tuercen para caer rendidos a sus pies. Tiene fama de "salvaje" y una reputación de mujeriego. Por esta razón es que Lydia le teme, pero para su sorpresa, tras las puertas cerradas él es todo un querubín. 
 El romance sí me gustó bastante, porque es rosa hasta la médula, así que lo disfruté. Especialmente porque se cuece de manera lenta, y no es que de buenas a primeras se concreta todo. Las escenas subidas de tono surgen paulatinamente y no son molestas a la vista. Tampoco es que introduce nada del otro mundo, ni es algo innovador en calidad de erotismo. 
 Hacia la mitad del libro ya me estaba desesperando un poco porque la protagonista me parecía irremediablemente idiota. Aunque la traten bien, igual ella quiere actuar como una prisionera cautiva en alta mar, esperando la oportunidad ideal para huir....¿really?. Además, le cuesta bastante desprenderse de sus ademanes de rica, lo que me sacó de quicio en muchas ocasiones. 
 Así que el libro me gustó, pero por momentos sentía que estaba leyendo más y más de lo mismo. El personaje masculino me agradó más que Lydia (que si pudiera le tiraría un par de chancletazos) porque aunque era empalagoso, por lo menos no era un histriónico bipolar. Estuvo original la parte en que él le asegura que pasarán una semana sin hacer el amor, excepto que ella le ruegue que él la bese -de hecho, le asegura que serán tres veces las que se lo pida-. Bueno, eso se lleva los puntos, porque aunque ella está medio chiflada, el señor ingenioso es todo un seductor. Y los menos son porque a fin de cuentas, la apuesta es la más trucha de todos los tiempos (no diré mucho por no spoilear) y no merece llamarse apuesta, ¡qué estafa!
“Los años que llevaba en el mar, haciendo crecer su negocio, le habían hecho aprender el valor de la paciencia. Aquél que esperaba y estaba preparado para aprovechar cualquier oportunidad, era el que conseguía todo lo que se proponía”.
3/5