jueves, 12 de enero de 2017

Reseña: Jane Eyre de Charlotte Brontë

Título: Jane Eyre
Autora: Charlotte Brontë
Páginas: 445

Editorial: Ediciones B -Bruguera-
Sinopsis: Jane, una niña de diez años, queda huérfana. Gracias a su fortaleza y al amoroso cuidado de una maestra, la señorita Temple, logra sobrevivir y convertirse en maestra e institutriz. En busca de trabajo, llega a la mansión de Thornfield para educar a una niña francesa que está al cuidado de Edward Rochester, y donde habita un terrible secreto.
 Otro clásico de la colección Bruguera de Ediciones B, ¡y qué clásico! Jane Eyre es una obra que fue publicada en 1847, y constituye un aporte significativo para la novela romántica del siglo XIX. Hasta la actualidad es, incluso, renombrado y leído por lectores de todas las edades. 
 La historia tiene por protagonista a Jane, como el título lo indica, es una niña de diez años que ha quedado huérfana, y además ha fallecido su tío, por lo que queda a su cargo la esposa del difunto. La vida de la niña con su tía -Mrs. Reed- y sus primos -John, Georgiana y Eliza- no es justamente lo que se dice de ensueño. Ella padece a diario sus humillaciones, ya que ellos no dejan de recordarle su posición inferior, transformando así su infancia en un verdadero infierno. Estos malos tratos y degradaciones han alimentado la rebeldía que lleva en sus venas, obligándola a forjarse una personalidad fuerte, que no pasa desapercibida y que anda sin tapujos. Obviamente, esto no le cayó en gracia a Mrs. Reed, quien, como castigo, decide enviarla a Lowood, una institución benéfica muy estricta que alberga sólo niñas, en su mayoría huérfanas, desobedientes o pobres y sin hogar. 
 En Lowood transcurren los años que le quedan a Jane hasta alcanzar la adultez, y se acostumbra a vivir en ese lugar oscuro y fétido, pero lo prefiere antes que regresar al horror en que vivía. 
 Siempre remarco que esta época es una de mis favoritas en historia, literatura y cine, y los autores más sobresalientes logran captar a la perfección sus características. Le dejo el mérito, ademas de su vocación, a que han transitado su vida en esos años y no hay nada mejor que quien escriba sea quien lo haya vivido. Así, aquí podemos ver las expresiones, las formalidades, el paisaje típico inglés entre otras cosas, las arraigadas costumbres profundamente recreadas en cada capítulo.
"Mi mente hizo entonces su primer esfuerzo para comprender cuánto se le había inculcado con respecto al cielo y al infierno. Por primera vez me sentí turbada y horrorizada. Y por primera vez también, mirando a mi alrededor, me sentí rodeada por un abismo impenetrable. Sólo existía un punto firme: el mundo en que me apoyaba, y todo en torno, eran nubes imprecisas y profundidades vacías. Me estremecí ante el pensamiento de verme alguna vez precipitada en aquel caos".
 Los personajes son maravillosos. Jane sobresale entre los demás, porque a pesar de lo que ha vivido tiene una dignidad propia de los más grandes, y es honesta, humilde, sin pecar de autocompasiva. Pero lo que más me cautivó fue su enorme gratitud, la cual mantiene hasta las últimas líneas. Y no es que ha sido siempre inquebrantable, pero todo lo que le tocó vivir y las personas que conoció fueron contribuyendo a su basta experiencia: Helen, quien profesaba la paz, la importancia del perdón y la libertad de conciencia. O Miss Temple, su "salvadora". Una gran compañía que para ella era una estrella en medio de las noches más frías y solitarias durante su extensa estadía en Lowood.
 El libro está narrado en primera persona por Jane, lo cual nos permite conocerla a fondo.
 Como dije antes, se trata de un libro de romance, aunque si se aventuran a leerlo deben tener en cuenta que es de lo más tradicional de la época en que transcurre. Con sus tiempos pacientes de espera desde una palabra hasta la mirada, otro tanto más desde la mirada hasta el roce...y casi un infinito desde el roce al beso. Pero si sufren de romanticismo voraz, como yo, lo van a amar.
 Mr. Rochester es el afortunado en cuestión, y por dentro es enteramente un tormento personificado. Aunque hasta llegar a conocer ese costado, Jane deberá soportar sus actitudes de hombre tosco, tenaz e insensible; pero ella se mantiene leal a todo momento, ya que a pesar de la brusquedad del hombre y la ambivalente superioridad con la que la trata, la hace su única confidente.
 El final, del cual obviamente no hablaré mucho, me sorprendió demasiado. Dio un vuelco gigante a mis expectativas, y logró dejarme pensando unos cuántos minutos.
 Jane Eyre es un clásico victoriano, diría que no en su máxima expresión, pero sí infaltable en la lista de romances de la época que son tan peculiares, y se tornan inolvidables. 

4/5

¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

4 comentarios:

  1. ¡Hola! Me alegro mucho de que te haya gustado.
    Tengo muuchas ganas de darle una oportunidad, pero no sé cuándo lo haga...

    ResponderEliminar
  2. Hola!!
    Pues lo estoy leyendo ahora y la verdad es que me está gustando mucho, más de lo que pensaba. Me gusta mucho Jane y me está gustando mucho Rochester, aunque por ahora solo sale muy poco, recién empiezo la segunda parte :)
    Gracias por la reseña y por haber pasado por mi blog, ya me quedo por aquí!
    Besos :33

    ResponderEliminar
  3. Hola!! Jane Eyre es un clásico maravilloso con una prosa fenomenal. Pero lo más genial de todo es que es un shock hoy día y debe haber sido increíble wn la época. Ese olor twist! Porque seamos honestas nadie se ve venir lo que Mr Rochester tenía en el ático! Ja! Es magistral!

    Beso!

    ResponderEliminar
  4. Hola Diana.
    A mi me encanta Jane Eyre. Lo leí hace poco y creí que no me iba a gustar, pero me encantó. Es que no solo tiene romance, también tiene como un toque gótico que lo hace una novela unica (para mi, jaja). Mi personaje favorito fue Jane, por supuesto. Creo que pocas veces me gusta tanto una protagonista. Eso ya es un logro tremendo. Ademas que la pluma de Charlotte trasmite muchas emociones diferentes.
    Me ha gustado mucho tu reseña.
    Un beso.

    ResponderEliminar